Niñas-Zinacantan

La Dulce Labor de la Niñas de Zinacatán

Para quienes han visitado la región de los Altos de Chiapas, específicamente Zinacantán, sabrán que en esta pequeña región tsosil existen familias con numerosos integrantes. La mujer, en estos casos, ocupa un lugar preponderante para el sector económico de la región, por lo que muchas veces son ellas las que se convierten en el sostén familiar. En Zinacatán, además de tejer, hilar y preparar alimentos, las mujeres aprenden la extraordinaria labor de ventas, convirtiéndose desde muy pequeñas en todas unas profesionales. En la entrada de la ciudad, en la Iglesia de San Lorenzo y en las principales calles de Zinacatán, se agrupan estas pequeñas captadoras de clientes que invitan a los turistas a visitar sus casas familiares. Las niñas tímidamente se acercan a cuanto turista vean para ofrecerle sus productos y servicios y, en cuanto le toman confianza, se fotografían con ellos y los acompañan al breve paseo por la Iglesia de San Lorenzo. Al final, el turista, encantado de la atención de estas pequeñas avisadas vendedoras, termina por ceder y acompañarlas para compartir con la familia de artesanos parte de su vida cotidiana, degustando sus alimentos (tortillas hechas a mano, con salsa casera, queso y pepita), probando el Poch (bebida artesanal a base de maíz fermentado) y comprando sus telares y bordados artesanales. Así que en tu próxima visita a Zinacantán, cuando veas un diminuto grupo de niñitas mirándote con una sonrisa encantadora, entenderás el porqué de tanta dulcura...